LA PINTURAS RUPESTRES, NUESTRAS PRIMERAS OBRAS DE ARTE

Pinturas rupestres de la cueva de Altamira

Desde que el hombre prehistórico era consciente de sus actos, tuvo la necesidad de plasmar los diferentes acontecimientos que marcaban su vida cotidiana, los motivos reales no los podemos saber, podemos lanzar hipótesis sobre las posibles motivaciones que  impulsaron a esos hombres y mujeres a plasmar en los techos y paredes de la piedra escenas de su vida cotidiana, de hecho se han barajado infinidad de teorías, pero como he dicho solo las podemos tomar como conjeturas.

Lo trascendente para nosotros de este hecho, es que estas imágenes prehistóricas las podemos considerar como la primera expresión de arte que conocemos, algo que sin duda es inherente al ser humano, el porque tenemos la necesidad de plasmar sobre un soporte un acontecimiento, un sentimiento o una simple combinación de colores es un misterio, las razones pueden ser tan diversas como personas puedan existir, quizás para hacer testigos a las próximas generaciones de lo ocurrido, quizás por un mero acto de egocentrismo al demostrar de lo que somos capaces.

La historia nos ha dado la oportunidad de ver una gran infinidad de formas de expresión, formas que nos han ido diciendo como eramos, como vivíamos, lo que sentíamos y por lo que luchábamos, estas secuencia obras de arte han sido en definitiva nuestro diario de la humanidad.

Sin duda hemos podido ver como desde la prehistoria las formas de expresión han ido cambiando y como dependiendo del lugar en el que vivimos las formas de expresión han variado, ofreciéndonos un enriquecedor legado que poco a poco iremos desgranado.

AUTOR: Tomás Hernández Sanjuán

Un Pensamiento: Solo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar (Paulo Coelho)